La Roja

El jet de Infantino y los chocolates de Jadue

Para conmemorar el primer título en la historia de la Roja, CDF.cl revivió un par de relatos e historias de la Copa América Chile 2015. 

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Por L. Rivera Talpen

El jet de Infantino y los chocolates de Jadue

El jet de Infantino y los chocolates de Jadue

Para el hincha convencional, para los dirigentes, para la prensa, para el Comité Organizador Local (COL) y obviamente para los jugadores, las horas que antecedieron a la final se convirtieron en una fecha no menos importante. Cada uno intentó eliminar los nervios y todos pensaban en cómo anular a la poderosa Argentina de Messi. Pero también tenían que trabajar.

La organización vivía sus últimas horas intensas de ajetreo y en la directiva de Sergio Jadue había inquietud. Antes de la esperada definición contra la Albiceleste, Paraguay y Perú debían medirse por el tercer lugar, en Concepción. El ex timonel no había viajado a ninguna sede, a pesar del plan inicial de estar en veinte de los 26 partidos del torneo. Sin embargo, tenía que estar en la capital penquista para la entrega de premios... Ya sabía lo que venía.

Eso fue sólo el inicio de una historia a la cual tuvo acceso CDF.cl

Resulta que Gianni Infantino, el actual presidente de la FIFA y secretario general de la UEFA en ese momento, había avisado a la ANFP que viajaría a Chile para los duelos finales. Sin embargo, su correo electrónico nunca tuvo respuesta desde de Quilín. Simplemente se les había olvidado. El dirigente suizo, entonces, llegó a Santiago en silencio y se instaló en el Hotel Hyatt. Desde allí volvió a escribir a la asociación para acceder a entradas para la final, momento en el cual se acordaron de él.

Era tarde, pero no para Jadue.

El calerano se enteró, se molestó, "casi se volvió loco", como comenta una fuente apegada al exdirectorio, y no podía entender cómo no hubo respuesta para un dirigente tan importante. Claro, Jadue sabía que Infantino meses después podía llegar al sillón de la FIFA y lo consideró casi un agravio. Como el ex mandamás iba a trasladarse en un jet privado a Concepción, lo invitó a viajar con él junto a su comitiva.

El máximo dirigente internacional del fútbol se negó en un principio, pues estaba cansado. Pero con el correr de lo minutos se convenció. Y aceptó. Vieron juntos el triunfo de Perú sobre Paraguay, los goles de André Carrillo y Paolo Guerrero y el desarrollo de un partido que se inició exactamente a las 20:30 de ese viernes. Tras la ceremonia de las medallas, viajaron inmediatamente de retorno a Santiago.

Así, Infantino acompañó a Jadue en su única salida de Santiago. Ya era 4 de julio y el ex presidente del fútbol chileno tenía cosas por hacer a su llegada... Una de ellas era lo que se había convertido en cábala. Como el COL tenía control de las habitaciones reservadas para todos los protagonistas, Jadue siempre les enviaba un regalo a los árbitros. No había trabas. Antes de los partidos, una caja de chocolates con una cinta dorada terminó sobre la cama de todos los jueces que dirigieron a Chile. 

Junto a ella, un papel y un mensaje de puño y letra de Jadue, deseándole un buen desempeño. Y ese día, el de la final, el colombiano Wilmar Roldán seguramente recibió este mismo gesto. Y quizás hizo lo mismo que todos los jueces de los partidos anteriores: devolver el presente.

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