Internacional

Riquelme, decidido a afirmar la defensa de Boca

El vicepresidente segundo del cuadro xeneize está intentando convencer a Mauricio Isla y a un mundialista argentino, quien reveló los contactos entre él y el otrora enganche de los Oro y Cielo. 

Marcos Rojo le marcó un gol a Nigeria que le permitió a la Argentina de Jorge Sampaoli pasar a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018.(Yang Lei/XINHUA/AGENCIAUNO, Yang Lei/XINHUA/AGENCIAUNO)

Marcos Rojo le marcó un gol a Nigeria que le permitió a la Argentina de Jorge Sampaoli pasar a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018. | Yang Lei/XINHUA/AGENCIAUNO, Yang Lei/XINHUA/AGENCIAUNO

Juan Román Riquelme tiene un rol fundamental en las contrataciones de Boca Juniors. El otrora enganche, actual vicepresidente segundo de la institución en la que es una leyenda, no sólo trabaja para convencer a Mauricio Isla de sumarse al plantel del actual campeón del fútbol de Argentina. También intenta atraer a un mundialista con la selección trasandina.

Se trata de Marcos Rojo, defensor central y lateral izquierdo que por estos días está cedido en Estudiantes de La Plata. El zurdo zaguero, cuyo pase pertenece al Manchester United, reconoció que "Topo Gigio" lo contactó para manifestar su interés en sumarlo. "Me llamó Riquelme y al principio me movió. Estaba re emocionado, él es un ídolo. Quedamos de hablar", dijo en un diálogo con Fox Sports. 

Pero todo indica que el ex Sporting Clube de Portugal no desembarcará en el plantel que dirige Miguel Ángel Russo. "Lo pensé bien y le dije que no era el momento de venir a Boca. No puedo irme habiendo jugado sólo un partido, no hablaría bien de mí", explicó Rojo, quien se refirió a su poca actividad en el cuadro "Pincharrata". 

"Lo pensé bien y le dije que no era el momento de venir a Boca. No puedo irme habiendo jugado sólo un partido, no hablaría bien de mí".

Así las cosas, pese a los esfuerzos del ex "10" del Villarreal, el seleccionado argentino que fue titular en la final de la Copa América 2015 no arribará a La Bombonera. ¿Podrá cerrar a Isla? Está por verse. 

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