Por: Roberto López

No eres tú, soy yo

La pega de técnico es cada vez más difícil. No porque requiera gran especialización, no porque si no eres estudioso estás condenado al fracaso y tampoco porque debas estar actualizando tus conocimientos día con día. Todas esas cosas se saben. Así fueron, son, serán y deben ser.

El gran desafío de los técnicos modernos es lidiar con el empoderamiento creciente de los planteles de jugadores. Son ellos los que, al final, ponen y sacan técnicos. Por los resultados y por otras consideraciones.

Y no lo digo porque rindan más o menos en el terreno de juego, eso es sólo una parte del problema. Los futbolistas hoy lo definen casi todo. Y si no lo definen, lo negocian.

Cuándo y cómo descansan. Si concentran o no lo hacen. Incluso opinan si les gusta cómo plantea o no el técnico un determinado partido. Le pasó a Hoyos en la U, sin ir demasiado lejos. Los jugadores querían atacar y el DT hacer una propuesta más equilibrada. Hoyos no cedió y terminó pagándolo con su salida.

Los técnicos les temen y los jugadores lo saben. A todo nivel. De clubes y de selecciones. Lo padeció Pizzi en Chile y ahora es el turno de Sampaoli en Argentina. No es el primero y no será el último.

Le pasó Martino, a Bauza, etc. Todos terminaron sucumbiendo a los designios de un plantel hecho a la medida. Quisieron jugar de una forma, se acomodaron a lo que le gustaba a los futbolistas. A Messi en realidad. Se tuvieron que ir.

¿Eran tan malos? No creo. Técnicos experimentados y exitosos a los que se les olvidó entrenar de la noche a la mañana. Difícil de creer. La Argentina de Martino no era un típico equipo del "Tata" y la de Bauza tampoco era un típico equipo del "Patón". La de Sampaoli tampoco es un equipo de Sampaoli. No lo es. Imposible.

Los equipos del casildense son dinámicos, agresivos y desmedidamente ofensivos. Argentina no tiene nada de eso. Empató con Islandia y perdió con Croacia. Sin apelaciones. ¿Cuántas veces llegó al arco contrario? Muy pocas. Eso no es Sampaoli.

Sampaoli es convicción y acá tampoco la hay. Hace meses anunció que Dybala no iría al Mundial porque no se acomodaba a su táctica. Lo citó igual. ¿Por qué? No está muy claro. ¿Cambió Dybala? Nada. Tal parece que se lo impusieron.

El extécnico de La U claramente le teme al grupo de jugadores, tal como Pizzi le temía a los nuestros. Públicamente jamás los critica, aunque los rendimientos lo ameriten.

Antes del debut con Islandia se decía en Argentina que el equipo se lo armaron. Empataron y decidió cambiar. Fue para peor. Con Croacia el equipo fue una sombra en la cancha. ¿Y Messi? Se borró, como suele hacerlo en las instancias claves.

Lo de Sampaoli en la albiceleste parece ser una constante negociación entre lo que quiere el DT y lo que quieren los jugadores. No sea cosa que se vayan a enojar. Al menos eso parece de afuera.

También se equivoca. Por supuesto. Cita y hace titular a Willy Caballero, un portero que en el Chelsea es suplente y al que lo hacen jugar solamente los partidos clase B y C. Decisión errada que le costó caro a los transandinos. Quizás hasta la eliminación.

Se dice que los equipos son la expresión de sus técnicos en el terreno de juego, acá no se nota. En serio. Esta Argentina no es Sampaoli. No es él. No puede ser él. Estoy seguro.

PRÓXIMOS PARTIDOS

ÚLTIMA FECHA

TABLA DE POSICIONES

NOTICIAS RECIENTES DE COLO COLO

    Noticia
    Noticia:

    Default

    ¡Gol!

    '