Nacional
Sábado 19 de mayo de 2018
Copa Libertadores

A 25 años de la final de la UC en la Libertadores

El 19 de mayo de 1993, Universidad Católica desafió al poderoso Sao Paulo en el Morumbí. Es la única final de los cruzados en el tradicional certamen continental.

Por: Gonzalo Querol
A 25 años de la final de la UC en la Libertadores

"Futbolísticamente demostramos que éramos capaces en esa Copa, Católica fue cada vez jugando mejor, el desliz fue la cantidad de goles en la final de Sao Paulo", dice Óscar Wirth.

Wirth, Raimundo Tupper, Nelson Parraguez, Mario Lepe y los argentinos Sergio Vázquez, Ricardo Lunari, Juan Carlos Almada y Gerardo Reinoso, eran solo algunos de los importantes nombres que integraban el plantel de Universidad Católica en 1993, donde también aparecían los jóvenes Rodrigo Barrera y José Saturnino Cardozo, además del campeón de América dos años antes Luis Pérez. Todo bajo la dirección técnica del experimentado Ignacio Prieto.

En 1992 Cobreloa se coronó campeón y accedió a la Copa Libertadores de 1993. El segundo representante nacional debía salir de la Liguilla Pre-Libertadores, que la jugaron la UC, Colo Colo, Universidad de Chile, Unión Española, O'Higgins y Deportes Antofagasta.

Los cruzados salieron victoriosos y se clasificaron para el certamen continental, donde integraron el Grupo 2 junto a los loínos y los bolivianos de San José y Bolívar. El equipo de Prieto ganó la zona y se clasificó para los octavos de final. Ahí, superó a Atlético Nacional, luego a Barcelona de Guayaquil y en semifinales al América de Cali, mismo conjunto que los había eliminado el año anterior.

El pase a la final fue una verdadera hazaña y ante uno de los más fuerte de la región por aquellos años. En San Carlos de Apoquindo y con solitario gol de Lunari, la franja se fue a Colombia con una mínima ventaja.

El mal inicio en Cali casi condena y tira por la borda las aspiraciones de la UC. En tan solo 14 minutos los locales ya ganaban por 2-0 y estaban logrando la clasificación. El suspenso en la serie la puso Juan Carlos Almada, quien pasado los 30' colocó el descuento, que llevaba todo a los lanzamientos penales.

Sin embargo, y cuando solo restaban tres minutos para que se cumplieran los 90, otra vez Lunari, tal como en Santiago, le marcó a los "Diablos Rojos".

Si alguno pensó que allí se acababa la historia, estaba muy equivocado. ¿Qué pasó? En los descuentos el árbitro uruguayo Ernesto Filippi sancionó un penal a favor de los cafetaleros. Alexander Escobar ejecutó el lanzamiento y no pudo batir al experimentado Wirth, que jugaba su penúltima temporada como profesional. El arquero, en ese entonces de 38 años, se transformó en héroe, el héroe de la histórica clasificación de Católica a la final de la Copa Libertadores.

"Fue una instancia clave y el recuerdo es muy especial, porque el partido y la serie se nos podían ir de las manos", recuerda Wirth.

En la final esperaba nada más ni nada menos que el Sao Paulo de Telé Santana y Cafú, que buscaba el bicampeonato. El año anterior el tricolor se había impuesto en penales al Newell's de Marcelo Bielsa y en la Intercontinental al Barcelona de Johan Cruyff y Josep Guardiola.

"Para poder llegar a la final había que tener un buen rendimiento y eso pasó con esa Católica, que jugaba bastante bien, nos hicimos respetar en Chile y afuera conseguimos resultados importantes", destacó el arquero que también disputó otras dos finales con Cobreloa en la década del 80.

Tal como recuerda Wirth, la UC había sacado buenos resultados en el extranjero, al ya mencionado empate en el Pascual Guerrero, se le sumaba un triunfo en Guayaquil en cuartos de final. Pero la desastrosa noche en el Morumbí, donde cayó por 5-1, terminó por derrumbar el sueño cruzado de alcanzar la gloria y gritar campeón de América.

Daniel López y luego Sergio Vázquez anotaron en su propia portería. En el complemento un avasallador elenco paulista convirtió tres goles en 11 minutos. Gilmar (54'), Raí (60') y Müller (65'). A falta de 5' para el final, el trasandino Almada marcó de penal y encendió una pequeña llamita de esperanza para la revancha. El portero Zetti acertó el lado y la tocó, pero nada pudo hacer ante el potente remate.

"Lamentablemente perdimos con un muy buen equipo y que posteriormente salió campeón del mundo. Obviamente quedó el sabor amargo de no poder levantar la Copa, pero por lo menos hubo tranquilidad de que el rival que estuvo al frente no era cualquier equipo", mencionó el guardameta.

-¿Por qué Católica fue superada de tal manera y pierde por un resultado tan amplio, que la deja prácticamente sin chances para la vuelta?
-En las finales no se deben cometer errores y lamentablemente los dos primeros tantos fueron autogoles, hubo yerros. Posteriormente, se trató de enmendar un poco y se hizo un gol. En Santiago ganamos claramente, nos faltaron goles por el resultado que nos habían sacado allá. Para la revancha nos sentíamos capacitado y creíamos en nuestras capacidades, pero estaba complicado por lo abultado de la ida. Sin embargo, a los 15 minutos ya íbamos ganando 2-0 y estuvimos a punto de irnos 3-0 en el primer tiempo. Pero lamentablemente nos faltó fútbol para pasar por encima de Sao Paulo.

Tal como recuerda Wirth, el 26 de mayo y ante casi 40 mil personas, los cruzados recibieron a los paulistas en el Estadio Nacional. El resultado obligaba a los dirigidos por Prieto a salir con todo y así fue. Lunari a los 9' abrió la cuenta con un golazo desde casi 30 metros. La esperanza aumentó para los nacionales y más de alguna preocupación generó en Brasil, sobre todo cuando a los 15' llegó el segundo. "Lucho" Pérez se lució con una jugada donde se sacó a tres rivales y habilitó a Barrera, "Chamuca" fue infraccionado en el área y el paraguayo Juan Francisco Escobar no dudó en sancionar penal.

Otra vez frente a frente Almada y Zetti y otra vez el argentino remató cruzado. El arquero, al igual que en la ida, adivinó el lado y toco la pelota. No obstante, la historia se repitió y Católica celebró otro gol.

Antes de terminar la primera parte, una extraordinaria jugada colectiva casi termina con el tercero. La definición de Pérez se fue rozando el vertical izquierdo del arquero que un año más tarde integraría el plantel que se adjudicó la Copa del Mundo en Estados Unidos. En el complemento una mala definición del "paragua" Cardozo fue la más clara para los locales.
De esta forma, Sao Paulo logró el bicampeonato de América, su capitán, el n°10 Raí, recibió el hermoso trofeo de las manos de Nicolás Leoz, presidente de la Conmebol.

-¿Cree que le falta reconocimiento a ese equipo, que fue finalista y debió definir el título ante uno de los mejores equipos de la historia del continente?
-Como integrante de ese plantel, he vivido momentos muy lindos respecto a personas que se acercan y que tienen lindos recuerdos. No sé si falta reconocimiento, pero el hincha que estuvo ahí presente, recuerda a ese gran equipo.

-Hoy el nivel del fútbol chileno está muy alejado de esa realidad, cuando los equipos "grandes" protagonizaban las instancias finales.
-Actualmente hay demasiadas diferencias con aquellos planteles, los resultados así lo demuestran. Con suerte se participa en la competencia y hace mucho que los equipos nacionales no avanzan de ronda. Ahora nos falta bastante para llegar a pensar que un equipo chileno pueda disputar una nueva final de Libertadores. Igual el fútbol sudamericano ha bajado mucho el nivel, tengo claro que el Sao Paulo de hoy no tiene nada que ver con el que nos enfrentamos en aquella final, esa es la realidad. Lo digo por juego y por nombres.

Colo Colo campeón en 1991, la UC finalista dos temporadas después y la U peleando el título en el 96. Como dice Wirth, parecen tiempos tan lejanos y que casi con seguridad, en el corto plazo no se volverán a repetir. Los números, las pobres campañas y hasta las humillaciones sufridas en el extranjero, reflejan el momento y la dura realidad del fútbol nacional. Aunque sea nostálgico, siempre será gratificante recordar a grandes equipos, planteles estelares, que hicieron historia y estuvieron muy cerca de llegar a lo más alto de América.

Para los hinchas de la franja quedará el consuelo de la Copa Interamericana de 1994. Al igual que en el 92, Sao Paulo declinó jugarla, por lo que su lugar fue tomado por la UC. Tras perder en Costa Rica ante el Saprissa, el equipo donde había varios nombres nuevos como Juvenal Olmos, Sebastián Rozental y una dupla proveniente del otro lado de la cordillera como Néstor Gorosito y "Beto" Acosta, aseguraron el título con una goleada en San Carlos de Apoquindo, que le permitió al club precordillerano conseguir su primer y único título internacional.

 

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