Organización de juego defensiva

 

  • Sistema en defensa de 1-4-3-1-2.
  • Cuatro defensores distribuidos en línea, sin un último defensor marcado.
  • Línea de tres volantes encargados de orientar el juego rival y de posibilitar coberturas permanentes.
  • Defendió con al menos 7 jugadores.
  • Realizaba una retirada progresiva que se transformaba en un reagrupamiento defensivo.
  • Desarrollaba marcaje en zona, cambiando a individual cerca del área.
  • Muy poca distancia entre ambas líneas, bloque compacto para agruparse.
  • Utilizó un posicionamiento defensivo en repliegue pasivo.
  • No presionaba sobre la zona de inicio de jugada del conjunto rival, entregando la iniciativa hasta mitad de terreno, que es donde comenzaba a reducir espacios y marcar más estrechamente.

 

Organización de juego ofensiva

 

  • En ataque dispuso de un 1-4-1-3-2.
  • Involucraba a seis jugadores en gestación y finalización de jugada.
  • Proyectaba de manera alternada a sus laterales para efectuar apoyo de sostén o de ruptura.
  • Generaba dos contra uno por banda.
  • Un volante de enlace que acompañaba la jugada y funcionaba como tercer delantero por instantes.
  • Dos delanteros, uno generalmente por banda y el otro por el centro de ataque.
  • Combinaba ataque directo con ataques construidos, generando superioridad numérica en torno al balón.
  • Intención de generar por una banda para finalizar la jugada por el costado contrario.
  • Inicio de jugada a través de un saque directo, para desde ahí desarrollar gestación de jugada.
  • Transiciones defensa a ataque organizadas y directas.

 

Claves tácticas

 

  • Equipo con un control y equilibrio defensivo muy bien desarrollado, nunca quedó mal ubicado ante un ataque rival, y cuando este tenía la posesión de balón, ejercía marcaciones cercanas.
  • Una de las claves del equipo dirigido por Raúl Toro estuvo en la búsqueda del juego por las bandas y desarrollando la amplitud, la que habitualmente generó con sus laterales y volantes, los que le permitían crear muchas veces superioridad numérica en banda para ganar línea de fondo, que es como se originó varias aproximaciones a portería rival.