El elenco universitario se impuso en los lanzamientos penales ante el cuadro rancagüino en el Estadio Nacional, por la final de vuelta del Campeonato Petrobras Apertura 2012, obteniendo así su tercer título consecutivo.
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Una infartante y emotiva final se vio esta tarde en el pasto del Estadio Nacional, luego de que la Universidad de Chile se quedara con la serie ante O’Higgins mediante lanzamientos penales y obtuviera así su tercer título nacional consecutivo.
Los dirigidos por Jorge Sampaoli, que perdieron por 2-1 en la ida disputada en Rancagua, consiguieron imponerse por el mismo marcador con un agónico gol en los descuentos y pudieron ganar después en dicha instancia, quitándole así la ilusión a los celestes quienes estuvieron a sólo minutos de conseguir el primer campeonato nacional de su historia.
El duelo comenzó con los azules presionando como siempre y con un pasivo elenco forastero, que se limitaba a recibir los constantes embates del elenco dueño de casa.
Sin embargo, a los 30 minutos el árbitro Enrique Osses cobró una mano de parte de Marcelo Díaz en su área, otorgándole un lanzamiento penal a los rancagüinos que Ramón Fernández convirtió sin complicaciones.
En el complemento los universitarios salieron con todo en busca del descuento para así poder seguir con opciones de alcanzar la gloria, incluso con algo de violencia lo que se vio reflejado en la expulsión de José Rojas para la ‘U’ y de Julio Barroso en los visitantes a los 52′ por un altercado entre ambos.
En una polémica jugada, nuevamente el juez del encuentro cobraría la pena máxima esta vez tras una supuesta falta de Alejandro López a Guillermo Marino en los 64′. Charles Aránguiz fue el encargado de ejecutar el lanzamiento, logrando el empate para los laicos.
De ahí en adelante los pupilos de Eduardo Berizzo aguantaron como pudieron el resultado que transitoriamente les daba la tan ansiada copa, hasta que en el segundo minuto de descuento el mismo Marino sacó un potente disparo en el área que el meta Luis Marín apenas alcanzó a rozar pero no logró desviar, forzando así la definición a penales.
En dicha instancia, los celestes fallaron sus tres primeros disparos seguidos, ejecutados por Rodrigo Rojas, Guillermo Suárez y Yerson Opazo. Para los azules anotaron Aránguiz y el peruano Raúl Ruidíaz, mientras que Marcelo díaz falló su tiro.
Enzo Gutiérrez tenía la responsabilidad de mantener con vida a O’Higgins en el cuarto turno de los forasteros, pero Johnny Herrera de manera magistral contuvo el disparo del trasandino y logró así que su equipo fuera el campeón.
Con este logro, la Universidad de Chile suma su tercer título nacional consecutivo tras haberse quedado también con el Apertura y Clausura del 2011, período en donde también lograron la Copa Sudamericana del mismo año.






