Virtudes

  • Anticipación defensiva sobre los tres delanteros rivales, especialmente en contra de Enzo Gutiérrez, impidiendo que pudiese girar y quedar de frente al arco defendido por Eduardo Lobos, o bien poder progresar el juego hacia las bandas.
  • Transiciones veloces de defensa  a ataque, las que le permitieron encontrar a O’Higgins mal posicionado en zona defensiva, lo que por ejemplo gestó el gol convertido por Vecchio, ya que la organización defensiva rival quedó sin referencia de marca, permitiendo la penetración en área rival.
  • Recorrido defensivo de Fernando Cordero y Sebastián Jaime, quien mientras estuvo en el terreno de juego logró, gracias a un excelente estado físico aérobico, controlar y ejercer marca sobre Yerson Opazo, evitando el dos-uno en banda y la penetración que habitualmente desarrolla el equipo de Berizzo.
  • Marcación escalonada de Scotti y Leal sobre Ramón Fernández, especialmente en zona de gestación. Dependiendo del sector que ocupase, era controlado y presionado por uno de estos jugadores, para evitar que pudiese generar conducción o habilitación con ventaja a los delanteros. Es por ello que Fernández, en la segunda etapa, retrocedió a posición de volante central, para desde ahí poder encontrar posesión de balón.

 

Defectos

  • Marca en zona desarrollada en córner o balón detenido, en donde no logró controlar y anticipar en el juego aéreo, esto también por mérito del ejecutante rival, quien permanentemente enviaba el balón fuera del alcance de la zona defensiva.
  • Posicionamiento defensivo del segundo tiempo, en donde cedió en demasía la iniciativa, no desarrollando marcación estrecha en la zona de generación de jugada del rival, lo que permitió que O’Higgins pudiera coordinar avances hasta cercanías del área hispana.
  • El repliegue en exceso desarrollado en los últimos 20 minutos también trajo consigo la pérdida de rebotes y segundos balones, los que permanentemente ganó el cuadro celeste, restándole a Unión Española la posibilidad de desarrollar posesión de balón.
  • Poca capacidad para mantener la posesión de balón en el segundo tiempo, especialmente de los delanteros. En este caso Herrera, quien por características pudo y debió mantener el balón para que se generasen los apoyos en ruptura o comunes y con ello poder sostener el balón en campo rival, lo que no se logró ejecutar.